Cada tanto veía pasar por la vereda una pareja de musulmanes con un cochecito de bebé. Él vestido con una especie de túnica blanca y ella usando una prenda tipo nigab o burka, completamente negra, larga, sólo se ven los ojos. Por lo visto el niño creció, hoy lo vi caminando, tendrá dos años más o menos. Lo saludé con la mano y me respondió con el dedo pulgar en alto como diciendo "¿todo bien, vieja?". Que grande la globalización...